La teoría de los sueños de Jung y la neurociencia moderna: de la falacia a los hechos

La teoría de los sueños de Jung y la neurociencia moderna: de la falacia a los hechos

Cuando se trata de interpretación de los sueños, Sigmund Freud es considerado el padrino incomparable en este campo. El mismo Freud dijo una vez: “El psicoanálisis se basa en el análisis de los sueños …” (Freud, 1912, p. 265). Según Freud, los sueños son fundamentalmente un medio para satisfacer deseos que no se pueden cumplir en nuestra vida de vigilia y, por lo tanto, están reprimidos en nuestra animalidad, instinto e inconsciencia hipersexual. Cuando dormimos, estos deseos reprimidos aparecen en nuestros sueños en un idioma secreto. El trabajo del psicoanalista es extraer el contenido latente escondido detrás del contenido manifiesto del lenguaje secreto del sueño.

Sin embargo, Karl Jung tiene una opinión diferente sobre este asunto. De hecho, su teoría de los sueños fue una de las razones por las que rompió con Freud. Según Jung, los sueños no son en absoluto lo que afirmaba Freud. No engañan, mienten, distorsionan ni fingen. Intentan guiar al individuo hacia la plenitud a través de lo que Jung llamó el diálogo entre uno mismo y uno mismo. El yo es un proceso de reflexión que abarca nuestra existencia consciente, y el yo es un proceso orgánico que abarca nuestra existencia física, biológica, psicológica, social y cultural como un todo, incluidos el consciente y el inconsciente. El ego intenta decirle al ego lo que no sabe, pero debería saber. Este diálogo involucra recuerdos recientes, dificultades actuales y soluciones futuras.

En su “Tipos psicológicos” (CW6), Jung cree que la mayoría de las personas ven el mundo a través de una de las ocho actitudes a lo largo de sus vidas. Por lo tanto, ignoran la mayor parte del mundo desenfocado, oscuro y borroso. Lo que logran los sueños es que permiten que nuestro ego entre en este campo sombrío, extraiga tanto conocimiento del “yo” como sea posible e integre este conocimiento en el ego para darse cuenta de lo que Jung llamó integridad individual o cambio de personalidad. Una persona que está en el camino de la personalización verá la vida y sus problemas de una manera más tranquila. A primera vista, todas estas afirmaciones de Jung parecen demasiado poco científicas, pero la neurociencia moderna dice lo contrario.

El profesor y psiquiatra de Harvard, el Dr. Alan Hobson, puede ser uno de los investigadores de sueños más respetados de los siglos XX y XXI. Después de décadas de investigación sobre la neuropsicología de los sueños, concluyó que la naturaleza y función de los sueños propuestos por Jung hace medio siglo resonaban profundamente con los resultados de su propia investigación.

“Mi posición se hace eco del concepto del sueño de Jung porque tiene un significado obvio y elimina la distinción entre contenido explícito y contenido potencial” (Hobson, 1988, p. 12).

“Creo que los sueños son una comunicación privilegiada de una parte de mí (o inconsciente si me gusta) a otra parte (mi conciencia de vigilia)” (Hobson, 2005, p. 83).

Hobson informó siete hallazgos principales, refutó la teoría de los sueños de Freud y apoyó la de Jung (Hobson, 1988).

  1. La motivación del proceso de soñar es inherente al cerebro.
  2. La fuente de los sueños son los nervios.
  3. Las imágenes que vemos en nuestros sueños preparan nuestro futuro. No simbolizan un regreso al pasado.
  4. El procesamiento de la información en los sueños explica nuevas áreas de la vida. No ocultará pensamientos no deseados.
  5. La singularidad de nuestros sueños no es el resultado de mecanismos de defensa. Este es un fenómeno elemental.
  6. Las imágenes que vemos tienen un significado claro y ningún contenido subyacente.
  7. Las imágenes que vemos a veces representan conflictos, pero son más accidentales que fundamentales.

Los puntos 1 y 2 respaldan la creencia de Jung de que el yo orgánico, que también incluye nuestra biología y neurología, es la fuente de nuestros sueños. El tercer punto apoya la creencia de Jung de que el proceso de diálogo entre uno mismo y uno mismo es una solución a las dificultades actuales y futuras. De manera similar, los puntos 4, 5, 6 y 7 apoyan la crítica de Jung a la teoría de los sueños de Freud.

La investigación también ha demostrado que los animales no pueden recordar nuevas tareas diarias cuando carecen del sueño REM (donde ocurren la mayoría de los sueños). Por tanto, podemos concluir que, como propuso Jung, los sueños tratan sobre recuerdos nuevos y recientes más que sobre viejos conflictos (Fox, 1989, p.179).

Quizás el descubrimiento más sorprendente de Hobson es que durante el sueño REM, los circuitos cerebrales que no se usan con frecuencia en la vida de caminar se activan regularmente (Hobson, 1988, p. 291). Él cree que este proceso ayuda a mantener los circuitos cerebrales que no se utilizan con frecuencia y corre el riesgo de ser abandonados y perecer por completo. Cuando vemos este descubrimiento basado en la creencia de Jung, todo comienza a cobrar sentido, es decir, el sueño nos lleva a un mundo desenfocado, borroso y oscuro al que no hemos prestado atención. Cuando extraemos el conocimiento inconsciente del yo y lo incorporamos al yo consciente, como Jung creía, en realidad estamos fortaleciendo nuestras conexiones neuronales, y estas conexiones son ignoradas por nuestro pensamiento consciente en nuestras vidas.

Sin duda, todos estos asombrosos descubrimientos demuestran que la teoría de los sueños de Jung no es solo un conjunto de “la falacia del príncipe heredero psicoanalítico, ha ido demasiado lejos en el reino de la superstición”. Sin embargo, hay más por descubrir.

Referirse a:

Fox, R. (1989). Exploración de la sociedad: exploración de la ciencia y la moral biosocial. Nuevo Brunswick, Nueva Jersey: Rutgers University Press.

Freud, S. (1912). Respecto al inicio del tratamiento (más consejos sobre técnicas psicoanalíticas).

Hobson, JA (2005). 13 sueños que Freud nunca tuvo. Nueva York, Nueva York: Pi Press.

Hobson, JA (1988). El cerebro soñador. Ciudad de Nueva York, Nueva York: Basic Books.

Jung, CG (1971). Colección CG Jung, (Volumen 6) Los tipos psicológicos de G. Adler y RFC Hull (Editor). Princeton, Nueva Jersey: Princeton University Press.

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