10 consejos para ayudar a un terapeuta a ayudarte

10 consejos para ayudar a su terapeuta a ayudarlo a aprovechar al máximo su terapia

Recibir tratamiento es solo el primer paso. Estos son algunos consejos sobre cómo aprovechar los resultados que cambian la vida.

Cuando decides recibir un tratamiento para mejorar, das un paso valiente. Si bien debe estar orgulloso de nutrir su salud mental, hay más trabajo por hacer para asegurarse de que su proceso de tratamiento sea lo más curativo posible.

No solo se presente, pague su copago y se conforme con el statu quo. Debes ponerte manos a la obra para lograr la relajación mental y el bienestar. Puede seguir estos pasos para aprovechar al máximo su tratamiento y ayudar a su terapeuta a ayudarlo.

propina

1. Elige con cuidado

Pedir ayuda es absolutamente loable. Pero no se conforme con un terapeuta cuya oficina está en la calle solo por conveniencia.

Para prepararse para el éxito en el proceso de tratamiento, necesita orientación profesional para abordar sus inquietudes. Cuando intente encontrar el terapeuta adecuado para usted, considere lo siguiente.

especialización: Algunos terapeutas están certificados para datos demográficos o eventos de la vida específicos. Las certificaciones que pueden ser útiles para comenzar su búsqueda incluyen:

  • terapeuta de parejas
  • terapeuta de duelo
  • terapeuta de trauma
  • consejero de adicciones
  • consejero de divorcio

método: Hay muchos enfoques para la terapia de conversación, algunos de los cuales incluyen:

  • Terapia conductual cognitiva (TCC)
  • Terapia Humanista
  • Terapia integral u holística

Una vez que tenga una lista de candidatos basada en su investigación, programe una conferencia telefónica. Puede entrevistar a su terapeuta antes de revelar varios detalles sobre su vida. Esta primera impresión puede inspirarte a programar una cita.

“A menos que vea señales de alerta en la primera reunión, hágalo unas tres veces antes de decidir si va a funcionar”, aconseja Jennifer Weaver-Breitenbecher, psicoterapeuta licenciada y propietaria de un consultorio privado en Rhode Island.

“Si no funciona, preste atención a qué cualidades funcionan para usted y cuáles no. Aplique este conocimiento cuando busque a su próximo terapeuta”, aconseja.

2. Aborde primero el lado comercial del tratamiento

Cuando se siente cara a cara con su terapeuta, no deje que cosas como tratar de recordar verificar los costos de desembolso del estacionamiento o las sesiones lo distraigan del importante trabajo que está haciendo.

Antes de programar su primera cita, asegúrese de haber averiguado cómo usted o su seguro pagarán su tratamiento y por cuánto tiempo. Durante su cita con su terapeuta, preste toda su atención a la ayuda que necesita.

3Ver el trato como colaboración

La terapia no es un ejercicio de espectador. Una vez que tenga una sesión con su terapeuta, su camino hacia el bienestar es un esfuerzo de equipo. Su terapeuta puede ser un mentor, pero es su responsabilidad abrirse a los aspectos difíciles de su vida.

“A veces, las personas tienen miedo de que un terapeuta guíe la terapia y, a veces, tienen miedo de involucrarse demasiado en los problemas del terapeuta”, explica Laura Mueller, una trabajadora social clínica independiente con licencia. “La mejor terapia es un equilibrio entre entrenar al cliente y al cliente para encontrar sus propias respuestas”, aconseja Mueller.

4Programar reuniones en el momento adecuado

La vulnerabilidad es agotadora. Cuando realmente te esfuerzas por mejorar tu mente y tu situación, profundizarás para revelar tu mundo interior y revelar las partes difíciles de tu vida.

Elija un momento en el que tenga el espacio mental para estar con el terapeuta. Este puede no ser el final de un día de trabajo pesado.

5Decir cualquier cosa durante la terapia

Puedes hablar duro. Si tiene dificultades para hablar sobre el trauma, las emociones negativas y los hábitos que lo avergüenzan, no está solo. Sin embargo, verbalizar sus luchas es fundamental para el beneficio terapéutico.

“Para ayudarme a ayudarte, es bueno que te desafíes a ti mismo para mencionar cosas que no quieres mencionar”, dijo Mueller. “No hay nada vergonzoso, bochornoso o tabú en la terapia”.

6Hablar de terapia en terapia

Es normal experimentar miedo y estrés intensos cuando expone sus sentimientos más profundos en la terapia. Está comprando un tratamiento y es posible que tenga algún “remordimiento del comprador”. También puede usar la terapia para hablar sobre estos sentimientos. En lugar de alejar estas emociones negativas, reconózcalas positivamente con su terapeuta para tener la oportunidad de reflexionar.

Mueller también lo alienta a investigar su relación con el terapeuta. “Está bien y, a menudo, es realmente útil hacer preguntas a su terapeuta, especialmente sobre cómo hacemos el trabajo terapéutico juntos, las estrategias terapéuticas y las relaciones terapéuticas”.

7Establecer el punto de referencia modificado

La psicoterapia no es un enfoque directo para la resolución de problemas. Piense en ello como un proceso de construcción de hábitos constructivos y patrones de pensamiento. No se culpe a sí mismo cuando regrese al antiguo proceso de pensamiento.

Los puntos de referencia que usted y su terapeuta construyan le darán espacio para fallas, de modo que no tenga que empezar de nuevo desde el principio después de cada caída. Puedes avanzar imperfectamente.

8. Haz trabajo extraescolar

Su proceso de tratamiento no debe existir en el vacío. Implementar las herramientas que aprende en la terapia en su vida diaria es la mejor manera de comprender su crecimiento personal.

Si se pregunta qué hacer entre tratamientos, pregúntele a su terapeuta sobre algunas formas posibles de realizar el tratamiento fuera de la sesión de 50 minutos.

“Los pacientes pueden ayudarme si están preparados”, aconseja Weaver-Breitenbecher. “Toma notas durante la semana y asiste a las reuniones con los puntos de la agenda. Las reuniones son tu momento, debemos hablar sobre tus ideas”.

9. Establezca límites en torno al tratamiento

La terapia es realmente tu espacio seguro. A veces, es necesario proteger el espacio de los demás. Los amigos y familiares bien intencionados pueden preguntarle de qué está hablando en la terapia. Sin embargo, no se sienta obligado a revelar lo que sucedió durante el tratamiento.

Lo que habla con su terapeuta está diseñado para ayudarlo individualmente. Compartir esta información confidencial con otras personas fuera de la sala de terapia puede exponerlo a críticas y opiniones innecesarias que son perjudiciales para su recuperación psicológica.

10. Disfruta el proceso

La terapia puede ser desgarradora, esclarecedora y transformadora. El trabajador social clínico con licencia y especialista en trauma certificado, Donald McCasland, aconseja a las personas que recuerden “darse un respiro”.

“Una de las cosas más importantes es entender que el proceso de curación no ocurre de la noche a la mañana, incluso si [patients] Probablemente desearía que lo fuera. Como tantas otras cosas en la vida, se trata de aprender, crecer y hacer cambios pequeños y duraderos. “

¿Y ahora qué?

El caos es parte de la vida. Lo inesperado puede cambiar tu nivel de comodidad en las relaciones, la escuela y el trabajo. Cuando ocurren estas interrupciones, encontrar al terapeuta adecuado y abrazar por completo el proceso puede ayudarlo a restablecer el flujo y el equilibrio en su vida.

Sabes qué hacer y cómo prepararte para el éxito. Así que deja de poner excusas: puedes encontrar un terapeuta que se adapte a tu situación y personalidad y comenzar a buscar ayuda ahora.

“Recuerda que el blog psicologíaya.com es una pagina centrada en la recopilación de información sobre la psicología, diferentes trastornos o padecimientos. Es una pagina web 100% informativa, no remplaza en ningún sentido a un profesional. Si necesitas ayuda, por favor acude con el psicólogo o profesional mas cercano a ti. Tu salud mental o la de tu familia es importante, no lo dejes para después.”

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